lunes, 31 de octubre de 2011
sábado, 18 de junio de 2011
martes, 5 de abril de 2011
PIZZA Y PALO.
Es domingo y son las 22:30 hs. En la TV hay una mala película donde actúa Bruce Willis; en mi mano, un exquisito helado casero de frutillas. Complots, rescates, policías mafiosos y millonarios corruptos. Algunas bombas y unas cuantas balas. Esta vez no hay mujeres demasiado bonitas. Zapping.
En otro canal está Bendita TV. No puedo dejar de pensar en que los pechos de Claudia Fernández son demasiado grandes. Mi compañera dice que están hechos.
Hablan de Graciela Rodríguez y unas declaraciones hechas por ésta que según la conductora, nada tienen que ver con FORTUNA, obra en la que participa. “Estoy segura que no lo dice por Fortuna” repite, para luego enviar el informe al aire.
Graciela Rodriguez y Petru Valenski charlan con Carballo sobre Correr el riesgo. La charla deriva en los actores y en el teatro; en la cantidad de espectáculos que hay en cartelera; en lo poco que duran en cartelera esos espectáculos; en la poca gente que va a esos espectáculos, y por último, en que debería haber un filtro. Silencio.
Petru parece asentir, un poco avergonzado, como un niño que sabe que hizo algo malo pero que no termina de decirlo. Carballo se acomoda en la silla y pregunta: ¿Vos decís que debería haber un filtro de los espectáculos?. Y Graciela: “Sí. Sé que se van a enojar pero es lo que pienso, debería haber un filtro” Petru sigue sonriendo forzosamente. Comienza a sonar una marcha militar de fondo. Pestañeo.
Comencé a incursionar hace 17 años en el teatro independiente del interior del país. Montevideo era un mundo deseado e idealizado para mi mentalidad bastante pueblerina de aquel entonces. Ir a una sala de teatro en la capital a ver un espectáculo era un gran acontecimiento. Acceder como actor era imposible. El tiempo ha pasado, por suerte. En mis manos tengo el folleto MEC Programa. Hay una nota escrita por Mariana Percovich llamada Los nuevos “nuevos”. Que bueno sería que Graciela Rodríguez la leyera.
Pienso: ¿Que cosas deberíamos filtrar? ¿Quiénes serían los filtradores? ¿Cuáles serían los criterios que se utilizarían para filtrar? ¿Quién determinaría esos criterios? De haber existido esos filtros: ¿Existiría Gabriel Calderón? ¿Adrián Rodríguez? ¿Marcel Sawchik? ¿Santiago Sanguinetti? ¿Marianela Moreno?... ¿Existiría Roberto Suárez? (Apuesto lo que quieran a que si). ¿Existiría Graciela Rodríguez?
Estoy dirigiendo a un grupo de actores recién egresados que ansían poder mostrar que tienen algo interesante para decir. HAGAN ESPACIO.
En otro canal está Bendita TV. No puedo dejar de pensar en que los pechos de Claudia Fernández son demasiado grandes. Mi compañera dice que están hechos.
Hablan de Graciela Rodríguez y unas declaraciones hechas por ésta que según la conductora, nada tienen que ver con FORTUNA, obra en la que participa. “Estoy segura que no lo dice por Fortuna” repite, para luego enviar el informe al aire.
Graciela Rodriguez y Petru Valenski charlan con Carballo sobre Correr el riesgo. La charla deriva en los actores y en el teatro; en la cantidad de espectáculos que hay en cartelera; en lo poco que duran en cartelera esos espectáculos; en la poca gente que va a esos espectáculos, y por último, en que debería haber un filtro. Silencio.
Petru parece asentir, un poco avergonzado, como un niño que sabe que hizo algo malo pero que no termina de decirlo. Carballo se acomoda en la silla y pregunta: ¿Vos decís que debería haber un filtro de los espectáculos?. Y Graciela: “Sí. Sé que se van a enojar pero es lo que pienso, debería haber un filtro” Petru sigue sonriendo forzosamente. Comienza a sonar una marcha militar de fondo. Pestañeo.
Comencé a incursionar hace 17 años en el teatro independiente del interior del país. Montevideo era un mundo deseado e idealizado para mi mentalidad bastante pueblerina de aquel entonces. Ir a una sala de teatro en la capital a ver un espectáculo era un gran acontecimiento. Acceder como actor era imposible. El tiempo ha pasado, por suerte. En mis manos tengo el folleto MEC Programa. Hay una nota escrita por Mariana Percovich llamada Los nuevos “nuevos”. Que bueno sería que Graciela Rodríguez la leyera.
Pienso: ¿Que cosas deberíamos filtrar? ¿Quiénes serían los filtradores? ¿Cuáles serían los criterios que se utilizarían para filtrar? ¿Quién determinaría esos criterios? De haber existido esos filtros: ¿Existiría Gabriel Calderón? ¿Adrián Rodríguez? ¿Marcel Sawchik? ¿Santiago Sanguinetti? ¿Marianela Moreno?... ¿Existiría Roberto Suárez? (Apuesto lo que quieran a que si). ¿Existiría Graciela Rodríguez?
Estoy dirigiendo a un grupo de actores recién egresados que ansían poder mostrar que tienen algo interesante para decir. HAGAN ESPACIO.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


