viernes, 20 de noviembre de 2009

Actuar o no actuar (¿)

En el 2003 nos preparábamos con un grupo de amigos para filmar un cortometraje. Ninguno de nosotros teníamos experiencia actoral en audiovisuales. Proveníamos del teatro. Pronto nos encontramos en la discusión sobre si el código de actuación era el mismo. No llegamos a ninguna conclusión. “Ser es hacer”, y como el rodaje nunca se llevó a cabo quedamos/quedé con la interrogante atravesada en la garganta. Años mas tarde la vida me ha vuelto a poner frente a una cámara como actor y en este caso de La Redota como asistente de Chris y Marina.

A los actores no enseñan en las escuelas de actuación que debemos construir un personaje. Y cuando pronuncio construir automáticamente pienso en sumar, agregar, agregarme, colocarme cosas: voces, pensamientos, posturas, en fin, transformarme en otro. Y ese otro debo mostrarlo, debo mostrar sus pensamientos, sus voces, sus posturas, y en ese mostrar es cuando dejamos de mostrar. En ese mostrar es cuando la cámara más nos aborrece y deja en evidencia la tosquedad de nuestra actuación. Lo actores de Tacuarembó, formados en ninguna escuela, han dado clases de actuación a quien escribe éstas líneas. Despojados de todo código simplemente se han desnudado ante nosotros. Se han entregado a quien los dirige. Se han desarmado, desagregados, desumados. En fin, se han descascarado sin tener la más mínima idea de quién es Grotowski. No lo necesitan. Simplemente ha dejado de ser ellos, para ser ellos. No desean mostrar nada, y así, muestran todo. Y la cámara está feliz.

“Actuamos continuamente; en el set, es de los pocos lugares donde podemos dejar de hacerlo” Me dijo Chris un día.

Fernando Hernández

www.laredotafilms.blogspot.com

2 comentarios:

  1. está muy bueno ese aprendizaje, realmente es así, y como usted bien dice siempre SALÚ

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  2. qué linda experiencia! se debe respirar tanta magia ahí con lo que se ve, se escucha.. mucho para aprender y vivir!

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